martes, 16 de octubre de 2012

La Antagonista

Por definición, la antagonista siempre es el personaje de la historia que representa la oposición al protagonista o héroe. La enemiga, la amiga de lo malvado, de la oscuridad, de lo mundano, lo imperfecto o lo desastroso. La antítesis del escenario perfecto de convivencia entre personajes que, justamente, sin la antagonista, serían perfectamente armoniosos entre ellos. La antagonista rompe lo natural, corta lo sano, ríe con la tragedia. La antagonista raspa, corroe, magnifica y espanta. Nadie quiere ser la antagonista. Todos huyen de ese personaje y ahí viene ella, orgullosa, a ocuparlo. La antagonista esfuma los sueños de alguien, la antagonista se come el amor de otros, la antagonista se regocija en la soledad, lanza un hechizo y sumerge en la pena a la buenita. Pobre la buenita, ahora está en un sueño profundo, sumida en una tristeza suprema o perdida en un bosque. La buenita nunca tiene la culpa, ella es puro amor y calidez, es la antagonista quien se encarga de arruinarle los planes. La buenita siempre está cosiendo, rodeada de pajaritos, mirando desde una ventana, comiendo una manzanita, suspirando de amor por un príncipe. La buenita de a poco va dejando de tejer, de bailar en el jardín o de llorar de desconsuelo. Porque esa buenita tiene los días contados. Esa buenita de cuarta se va a dejar de hacer la que no tiene la culpa de nada de lo que le pasa, va a sincerarse consigo misma...y se va a convertir en la antagonista.



Mercedes
17/10/2012

sábado, 29 de septiembre de 2012

Común cuento


Había una vez una piba enojada. Y un novio frustado. Y gato encerrado.

Érase una vez una tierra lejana llamada amor. Ya no érase más. Y no vivieron felices para siempre. Fin.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Relato


No quería pensar en la verdad. El autoengaño siempre le resultó, pensaba que era una maravillosa forma de sobrevivir. Cuando él le tocó el timbre, ella ya estaba lista. No quería parecer nada menos que alucinante. Entonces, se tomó su tiempo para sentirse linda.  Realmente no quería pensar en la verdad.

Cuando le abrió la puerta, ya no era el presentimiento anunciado de siempre lo que la golpeó.

La golpeó otra cosa. La golpeó Mike Tyson en la cara, se le cayó la reja de la puerta en la cabeza y de la manera más asesina, dejándola dolorida y estúpida, o algo así.


No vio nada en su mano derecha-pero… ella era la zurda…capaz que en la otra sí-, aunque tampoco vio algo en su mano izquierda.

No vio nada a lo lejos, como escondido detrás del Fiat.

No vio ni un indicio-ni uno solito y chiquito y golpeado como ella- en ningún rinconcito de la puta callecita donde vivía.

Pensó- no puede ser.

Y se repitió- no, esto jamás va a existir.

Y vio su carita ridícula no entender ni mu sobre lo que ella quería ver.

Cinco años después, iglesia del Socorro mediante, tampoco quería pensar. Como si en algunos momentos de su vida, simplemente su cerebro no tuviera nada que decir.

Le fastidiaba el moñito azul cosido en la media de lycra.

Todo lo demás, estaba bien.

Porque él se acercó a ella, y sonrió.

Finalmente.

No vio nada en su mano derecha pero…el también era zurdo, y esas manos sí tenían algo para darle.
 
07/03/2012