sábado, 29 de septiembre de 2012

Común cuento


Había una vez una piba enojada. Y un novio frustado. Y gato encerrado.

Érase una vez una tierra lejana llamada amor. Ya no érase más. Y no vivieron felices para siempre. Fin.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Relato


No quería pensar en la verdad. El autoengaño siempre le resultó, pensaba que era una maravillosa forma de sobrevivir. Cuando él le tocó el timbre, ella ya estaba lista. No quería parecer nada menos que alucinante. Entonces, se tomó su tiempo para sentirse linda.  Realmente no quería pensar en la verdad.

Cuando le abrió la puerta, ya no era el presentimiento anunciado de siempre lo que la golpeó.

La golpeó otra cosa. La golpeó Mike Tyson en la cara, se le cayó la reja de la puerta en la cabeza y de la manera más asesina, dejándola dolorida y estúpida, o algo así.


No vio nada en su mano derecha-pero… ella era la zurda…capaz que en la otra sí-, aunque tampoco vio algo en su mano izquierda.

No vio nada a lo lejos, como escondido detrás del Fiat.

No vio ni un indicio-ni uno solito y chiquito y golpeado como ella- en ningún rinconcito de la puta callecita donde vivía.

Pensó- no puede ser.

Y se repitió- no, esto jamás va a existir.

Y vio su carita ridícula no entender ni mu sobre lo que ella quería ver.

Cinco años después, iglesia del Socorro mediante, tampoco quería pensar. Como si en algunos momentos de su vida, simplemente su cerebro no tuviera nada que decir.

Le fastidiaba el moñito azul cosido en la media de lycra.

Todo lo demás, estaba bien.

Porque él se acercó a ella, y sonrió.

Finalmente.

No vio nada en su mano derecha pero…el también era zurdo, y esas manos sí tenían algo para darle.
 
07/03/2012